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viernes, 7 de marzo de 2014

Citas (I): Giuseppe Ungaretti, Tomás Segovia


ANTOLOGÍA
Giuseppe Ungaretti (Alejandría, 1888 - Milán,  1970)


Lago luna alba noche

Gráciles breñas, ceño
de escondido susurro…
Rencor palidecido cae en ruinas…
Un hombre, solo, pasa
con su espanto callado…
¡Cuenca luciente,
transportas hacia las bocas del sol!
Vuelves colmada de reflejos, alma,
y encuentras sonriente
lo oscuro…
Tiempo, temblor fugitivo…
(1927)


Abril

Hoy es la vez primera
que puede abrir los ojos
el adolescente.
¿Vacilas, sol?
Con ansia esquiva la vendas de afanes.
(1925)


Fin

¿Cree en sí y en la verdad quien desespera?
(1925)


Eco

Desde arenas lunares vas descalza,
aurora, amor festivo, y con un eco
pueblas el universo desterrado
y dejas en la carne de los días,
perenne rastro, una llaga velada.
(1927)


Sombra

Hombre que esperas sin encontrar paz,
sombra cansada en la luz polvorienta
el último calor se irá marchitando
y errarás indistinto…
(1927)


La madre

Y el corazón cuando haya hecho caer
con un final latido el muro umbrío,
para llevarme, Madre, hasta el Señor,
igual que entonces me darás la mano.

De hinojos, decidida,
serás como una estatua ante el Eterno,
como solía verte
cuando aún estabas viva.

Alzarás temblando los viejos brazos,
como cuando expiraste
diciendo: Dios mío, aquí estoy.

Y sólo cuando me haya perdonado,
te darán ganas de mirarme.

Recordarás que me esperaste tanto,
y un rápido suspiro habrá en tus ojos.
(1930)


Sentimiento del tiempo

Y por la justa luz,
cayendo sólo una sombra violeta
sobre la cumbre menos alta,
la lejanía abierta a la mesura,
cada latido mío, como el corazón suele,
pero ahora lo escucho,
te apremia, tiempo, a ponerme en los labios
tus labios últimos.
(1931)

(Del libro Sentimiento del tiempo, traducido por el poeta español Tomás Segovia).




FRASEO
Tomás Segovia (Valencia, 1927- Ciudad de México, 2011)

“Desde el primer momento, la poesía de Ungaretti produjo la impresión de una desnudez y de una concisión extrema. Para algunos, incluso, excesiva. Estos últimos son los que empezaron a hablar en seguida de “hermetismo” y de “preciosismo”. Se comprende mal cómo una poesía puede ser al mismo tiempo desnuda y hermética, concisa y preciosista; pero éstas son las reacciones que se producen siempre que un poeta se decide a expresarse con el máximo de fidelidad (…).

“Pero a partir de Sentimiento del tiempo, y aun antes, Ungaretti, después de haber desmontado de este modo el verso italiano, se dedica a reconstruirlo, a volver a buscar los ritmos tradicionales, el ritmo endecasílabo y el heptasílabo principalmente, y a enriquecerlos con nuevas variantes y combinaciones. Su poesía de madurez adquiere así una rotundidad que sólo puede compararse con la de los clásicos, y hay en Sentimiento endecasílabos de una limpidez y perfección dignas de Petrarca o de Dante”.

(Del prólogo a la edición bilingüe que agrupa los libros de Ungaretti Sentimiento del tiempo y La tierra prometida). Random House Mondadori. Barcelona, 2006.